Vigo explota el mercado de vehículos eléctricos

La Escuela de Ingeniería Industrial acogió ayer un interesante debate sobre el mercado de los vehículos eléctricos y los retos de futuro, dentro del XII Foro Tecnolóxico de Emprego, organizado por los alumnos de Industriales, Teleco y Minas.

La sesión estuvo moderada por el director técnico de CIMA (Centro de Ingeniería Mecánica y Automoción) de la Universidad de Vigo, Marcos Barreira, y asistieron representantes de tres empresas de la comarca de Vigo: Emilio Martínez, director de operaciones de BlueMobility, una firma creada hace tres años que se dedica al diseño y fabricación de estructuras de recarga de vehículos eléctricos; Rubén Blanco, gerente de Little Car, la primera fábrica de coches eléctricos de España con nave en Mos y nacida hace unos meses; y Juan García, de Proeco, el primer concesionario que comercializa motos y bicicletas eléctricos desde octubre pasado y que tiene su sede en la calle Camelias 1.

Marcos Barreira explicó que estas empresas representan tres nichos de mercado distintos que habrá que explotar y que en cuestión de 3 o 4 años probablemente circularán en una ciudad como Vigo muchos vehículos eléctricos.

Todos ellos explicaron su experiencia en el sector y animaron a los alumnos a emprender un camino similar. BlueMobility dijo que se había nutrido de muchos alumnos de la Universidad de Vigo, sobre todo telecos, que ‘han hecho trabajos brillantes con nosotros’. Las tres empresas llevaron sus vehículos a la entrada de la Escuela de Ingeniería Industrial y causaron sensación entre los alumnos. Dentro, los que participaron en la mesa redonda bombardearon a los ponentes con preguntas, desde la capacidad de la Red Eléctrica Española (con un millón de vehículos eléctricos no necesita más energía) hasta la posible subida de la electricidad cuando crezca este mercado, las cuestiones de seguridad del vehículo, el funcionamiento y vida útil de la batería, la ley de Propiedad Horizontal que permite enchufarlos en el garaje con solo comunicarlo ala comunidad de vecinos, las ayudas estatales a la compra de estos vehículos, el precio del seguro del vehículo (un 20% más barato), el hecho de que un 80% de los desplazamientos diarios de la gente no sobrepasen los 30 kilómetros y por tanto la autonomía del vehículo no sería un problema, o la relación entre las petroleras y las empresas de este sector, entre otros asuntos.

 

Fuente: Atlántico